domingo, 21 de enero de 2018

LA IMPORTANCIA DE LOS CONGRESOS EN LA FILATELIA TEMÁTICA

Marcela Díaz Cabal

Como filatelista, llegué  a apreciar realmente la efectividad de los congresos en el año 2013 cuando un grupo de panameños aceptamos la invitación de Costa Rica y nos lanzamos a competir en la exposición internacional que organizaron con el aval de la FIAF. Para suerte nuestra, filatelistas novatos,  en la Exposición tica se ofrecía por primera vez un congreso filatélico-temático gracias a la visión de Luis Fernando Díaz, su proponente, y el irrestricto apoyo del entonces presidente de la Comisión Temática de la FIAF, el recordado Luiz Paulo Rodríguez Cunha (q.e.p.d.). En aquella época, mis conocimientos sobre el coleccionismo temático eran bastante  "rudimentarios". Por lo tanto, el congreso me deslumbró por la capacidad de enriquecernos, de iluminar nuestro camino filatélico, de difundir tanto conocimiento en tan pocos días. 

Primer Congreso de Filatelia Temática, San José, noviembre de 2013

Como profesora universitaria me ha tocado tratar a lo largo de los años  el tema de la expresión oral,  explicando y poniendo en práctica con mis alumnos varias de las denominadas "dinámicas grupales". También he tenido que asistir a  congresos, seminarios, simposios, talleres, mesas redondas, etc.; participar como ponente u organizar algunos de ellos. No se trata pues, de desconocimiento del valor de las dinámicas en el proceso enseñanza-aprendizaje; pero tal vez, al estar relacionadas con la literatura y la lingüística me eran tan familiares que no me permitían apreciar en su justa dimensión su importancia como fuente de conocimiento en aquellos casos en que se tratan temas inéditos para el aprendiz.  

Unos meses más tarde de aquel primer congreso temático los panameños reafirmamos lo aprendido en Costa Rica con un seminario-taller en suelo patrio gracias a la generosa contribución de Paco Gilabert, mentor y guía de muchos filatelistas hispanoamericanos. Fue también un hito para nosotros y le sacamos mucho provecho. El congreso y el seminario nos alentaron y nos prepararon para competir luego, de manera decorosa, con grandes figuras de la filatelia temática americana. 

Segundo Congreso de Filatelia Temática, Quito, septiembre de 2015

El segundo congreso temático se dio dos años más tarde  en Quito, Ecuador. De mayor envergadura y con mayor cantidad y variedad de participantes, fue tal su éxito que la EXPO AFE 150 años quedará en los anales de la FIAF como una verdadera puesta de largo de la filatelia temática continental. Más aún, el congreso de Quito inspiró a coleccionistas de otras modalidades a realizar algo similar y al año siguiente, en el 2016, se llevó a cabo el Primer Congreso de Filatelia Tradicional e Historia Postal en Córdoba, Argentina.

Lastimosamente, el tercer congreso temático no pudo darse en el 2017 como estaba previsto por la presencia que imponía una EXPO de talla mundial como lo era la BRASILIA 2017. Hoy, los que reconocemos el papel primordial de dichos congresos en nuestra educación filatélica, estamos a la espera de que en este 2018  se lleve a cabo el ansiado congreso como se nos prometió. Confiamos en que Chile asuma el reto y lo incorpore a su Exposición  Continental EXFIL 2018 y V Exposición Filatélica del Pacífico Sur porque en verdad  sería un retroceso imperdonable el no continuar lo que tanto costó desarrollar y con tan buenos resultados.

Panamá, 14 de enero de 2018

LA FALSIFICACIÓN DEL MATASELLOS DEL PRIMER VUELO DE LA SCADTA

En la última entrega de este blog, publicamos un documento que permitía dejar en claro que el matasellos aplicado en la correspondencia transportada en el vuelo de la SCADTA, que salió de Guayaquil el 16 de junio de 1928, era oficial y fue aprobado por el correo ecuatoriano.

Nuestro amigo Italo Bongiovanni, conocido estudioso del tema, nos ha hecho notar que, en esa publicación, cometimos un desliz, pues una de las ilustraciones que acompañaba al texto correspondía a un matasellos falsificado. Gracias a este oportuno aviso, suprimimos ya la imagen y la sustituimos por la de una pieza auténtica; la oportunidad, sin embargo, es perfecta para referirnos a la forma de distinguir el matasellos auténtico de las no pocas falsificaciones que circulan por ahí.

Reproducimos nuevamente la carta que está publicada en el artículo de la semana anterior, que contiene un matasellos auténtico, que ampliamos a la derecha.


Presten atención, en la esquina inferior derecha del matasellos, a la cifra del año (1928), y noten como la misma toca el marco interior. Pues bien, comparemos esta pieza auténtica con la imagen de la que originalmente publicamos, que aparece a la derecha de la siguiente imagen.


El número 8, en el matasellos falsificado, está separado del marco interior. Veámoslo mejor; el auténtico a la izquierda y el forjado a la derecha.


Cuidado entonces cuando pretendan adquirir sobre del primer vuelo de la SCADTA desde Guayaquil. Mucho de lo que se ofrece a la venta es, en realidad, material forjado, con el matasellos de la derecha.

Una nota adicional. Italo nos recuerda que, aunque el matasellos de 1928 dice que el vuelo de ese año llevó el primer un correo aéreo internacional del Ecuador, eso no corresponde a la realidad. En efecto, el primer transporte de corre por vía aérea desde el Ecuador hacia otro país lo hizo Ferruccio Guicciardi, el 7 de marzo de 1921, al volar entre Tulcán, al norte de nuestro país, y Pasto, al sur de Colombia.

LA HISTORIA DEL MUNDIAL CONTADA CON ESTAMPILLAS (III). LA POLÍTICA EN LA CANCHA - ITALIA 1934

Juan Pablo Aguilar Andrade
actualidadfilatelica@gmail.com


Sello de 5 liras emitido como parte
de la serie para las colonias italianas.
El jugador hace el saludo fascista
Así como el primer campeonato mundial de fútbol no produjo ninguna emisión postal, en los años que precedieron a la segunda Copa del Mundo las administraciones de correos se olvidaron de este deporte; solo Bulgaria incluyó una imagen futbolística en las dos series que emitió en 1931 y 1933 para conmemorar los Juegos Balcánicos (Scott, 238 y 245). Del primer sello, de color rojo (18 de septiembre de 1931) se hicieron 150.000 ejemplares, e igual cantidad del segundo, de color azul (5 de enero de 1933); ambas estampillas tenían el mismo valor facial: 2 lev.

El segundo campeonato mundial fue motivo para nueva emisiones postales, en este caso varias series del país anfitrión y sus colonias, que se imprimieron como una pieza más del aparato publicitario, no deportivo, sino político. Cuando en octubre de 1932 la FIFA resolvió por unanimidad convertir a Italia en la sede de la segunda Copa del Mundo, se abrió la puerta para que el dictador italiano, Benito Mussolini (1883-1945) se sirviera del certamen para exaltar al fascismo.

A diferencia de lo ocurrido cuatro años atrás, no hubo que presionar a nadie para conseguir participantes; todo lo contrario, el elevado número de interesados hizo necesario, pro primera vez, recurrir a una fase eliminatoria para llenar los dieciséis cupos. En el caso de Sudamérica, las dos plazas disponibles debían ser disputadas por Argentina, Brasil, Chile y Perú. Argentina y Brasil clasificaron sin jugar pues sus respectivos rivales, Chile y Perú, se retiraron. Bolivia, Paraguay y Uruguay se negaron a participar, este último para devolver el boicot que los europeos hicieron al primera campeonato; se convirtió, así, en el único campeón reinante que no defendió su título.

Sello búlgaro de 1933, conmemorativo
de los Juegos Balcánicos
El cupo para Asia y África lo obtuvo Egipto, mientras que Estados Unidos se hizo con el destinado a Norteamérica y El Caribe. Doce plazas se reservaron a Europa y los obtuvieron Alemania, Austria, Bélgica, Checoslovaquia, España, Francia, Holanda, Hungría, Italia, Rumania, Suecia y Suiza. Esta fue la única fase eliminatoria en la que debió participar el anfitrión.

Dicen que a Mussolini no le entusiasmaba el fútbol; comprendía muy bien, sin embargo, el fervor popular que despertaba y convirtió a la competencia deportiva en una operación política, en la que asegurar el triunfo se convirtió en requisito esencial para promocionar y afianzar el régimen fascista. Nada se dejó de lado con ese objetivo en la mira, desde la presión antideportiva hasta los empujones arbitrales.

La calidad de la selección italiana, sin embargo, no puede negarse. Dirigida por una leyenda del fútbol, Il Vecchio Maestro ( el viejo maestro) Vittorio Pozzo (1886-1968), la escuadra anfitriona puso en práctica un sistema de juego que anticiparía el de las defensas cerradas y los rápidos contragolpes, con una formación 2-3-5 que pasó a la historia como El Método.

Para reforzar al equipo de Italia se recurrió a la nacionalización de cinco jugadores sudamericanos de ascendencia italiana; el brasileño Anffilogino Guarisi y los argentinos enrique Guaita, Raimundo Orsi, Attilio Demaría y Luis Monti, estos dos últimos, parte del equipo vicecampeón de 1930. No se trató de una incorporación regular, pues varios de los nacionalizados no cumplían el requisito de tres años de residencia en Italia, previsto por la reglamentación de la FIFA.

El 27 de mayo, con ocho partidos simultáneos en otros tantos estadios, arrancó la segunda Copa del Mundo de fútbol. No hubo en esta oportunidad fase de grupos y en cada partido el perdedor quedaba eliminado; todos los equipos que pasaron a la siguiente etapa fueron europeos.

En los cuartos de final, Italia debió medirse con el equipo de la España republicana en un choque más ideológico que deportivo, que se recuerda como la Batalla de Florencia; después de su paseo ante los Estados Unidos, que fueron derrotados por siete goles a uno, Italia debió empeñarse a fondo ante uno de los mejores equipos de la historia española, encabezado por el arquero Ricardo Zamora (El Divino).

A la izquierda, el saludo fascista de la selección italiaana; a la derecha, Vittorio Pozzo da instrucciones a sus jugadores
El partido del 31 de mayo de 1934 fue uno de los más rudos que recuerda la historia, terminó, luego de la prórroga, con un empate a unos que, conforme al sistema entonces vigente, obligó a un segundo partido de desempate al día siguiente. Tras el primer encuentro, siete jugadores españoles (entre ellos Zamora), y cuatro italianos, sufrieron lesiones que les impidieron jugar el 1 de junio.

Dicen las crónicas que en ambos partidos el arbitraje fue escandaloso. En el primero, el belga Louis Baert concedió el gol de empate a los anfitriones, pese a que un jugador italiano había cargado contra el arquero español, y anuló un tanto legítimo de España; en el segundo, el suizo Rene Mercet siguió el ejemplo: concedió un gol dudoso y anuló un tanto español. Italia ganó la Batalla de Florencia, en la segunda jornada, por un gol a cero. Dos días después, el 3 de junio, un gol del argentino nacionalizado, Guaita, al parecer anotado fuera de juego pero validado por el árbitro sueco Iván Eklind, permitió a los italianos conseguir un puesto en el partido final, tras derrotar al Wunderteam Austriaco, la selección favorita, pionera del fútbol total. Austria terminaría en el cuarto puesto del torneo, al ser derrotada por Alemania en el partido del 7 de junio por tres goles a dos.

A la izquierda, Frantisek Planicka, derecha, portero de Checoslovaquia, saluda con el arquero italiano Giampiero Combi, antes del inicio
del partido final. A la derecha, Vittorio Pozzo en hombros de sus jugadores, luego del triunfo

El 10 de junio de 1934, ante 55.000 espectadores reunidos en el Estadio del Partido Nacional Fascissta, Italia se enfrentó a Checoslovaquia, que venía de vencer por tres a uno a los alemanes. El sueco Iván Eklind fue designado para arbitrar el partido, pese a su cuestionada actuación en la semifinal.

Luis Monti, quien jugó la primera final en 1930 defendiendo la camiseta argentina, diría después que en esa ocasión querían matarle si ganaba, y en 1934 si perdía. La frase muestra la presión que pesaba sobre un equipo conformado por figuras indiscutibles del balompié, que Mussolini consideraba "soldados al servicio de la causa nacional". Al presidente de la Federación Italiana de Fútbol, el general Giorgio Vaccaro, se le había transmitido la orden: "Italia debe ganar este campeonato a como de lugar. No es una sugerencia, es una orden que no voy a consentir que se desobedezca".

A la izquierda, el afiche oficial de la Copa de 1934. A la derecha, el equipo italiano: de izquierda a derecha, de pie, Giampiero Combi (capitán), Luis Monti,
Attillo Ferraris, Luigi Allemandi, Enrique Guaita y Giovanni Ferrari; en cuclillas, Eraldo Monzeglio, Giuseppe Meazza, Angelo Schiavio, Luigi Bertolini y Raimundo Orsi

Los checos, dirigidos por el entrenador Karel Petru y protegidos en el arco por el Zamora del Este, Frantisek Planicka, eran un hueso duro de roer. El primer tiempo terminó sin goles y con un mensaje de Mussolini al entrenador Pozzo: "usted es el único responsable del éxito, pero que Dios le ayude si llega a fracasar". El director técnico se lo comunicó a sus jugadores: "si perdemos, todos la pasaremos muy mal".

En el minuto 71, antonin Puc enmudeció a las tribunas al anotar en el arco italiano y casi enseguida Frantisek Svoboda estrelló un remate contra el poste; la angustia duró poco: diez minutos después, Raimundo Orsi igualó el marcador y obligó a la primera prórroga en un partido final. Al comenzar el alargue, en el minuto 95, Angelo Schiavio puso adelante a Italia y definió el marcador, dos a uno, y el campeonato para Italia. Los "soldados de la causa nacional" podían respirar tranquilos; ¿qué hubiera ocurrido si Svoboda lograba encajar la pelota en el arco italiano?

La serie italiana conmemorativa del campeonato de 1934

La celebración del triunfo incluyó una ceremonia de premiación con la presencia del Duce y los jugadores vestidos con uniforme militar.

Tres días antes del inicio del campeonato, el 24 de mayo, Italia emitió una serie de cinco estampillas para el correo ordinario y cuatro para el aéreo (Scott 324-328 y C62-C65); en la última se muestran, por primera vez, imágenes de estadios. Se hicieron un total de 145.000 series.

El 5 de junio, una emisión para las colonias italianas conmemoró también el torneo de 1934; cinco sellos para el correo ordinario (Scott 46-50) y siete para el aéreo (C29-C35). Se hicieron 20.000 series. En esta emisión, probablemente los sellos con el jugador italiano que saluda al estilo fascista sean la mejor imagen del campeonato de fútbol organizado para beneficio de una ideología política..

Las estampillas de la serie italiana se resellaron el 15 de junio, a fin de servir para el correo ordinario y el aéreo en las islas del mar Egeo (Scott 31-35 y C28-C31).

EL VIAJE DE LINDBERGH A SUDAMÉRICA (II). VEINTISIETE HORAS DE VUELO

Charles Lindbergh


Perdido en México

El altímetro registraba mil metros de altura y me hallaba en pleno dominio de las nubes cuando cruzaba por encima de la primera cadena de montañas; pocos minutos más tarde divisé los rieles de una línea ferrocarrilera que conducía hasta cierta ciudad cuyo nombre no pude reconocer. En este punto cometí un error muy lamentable en la navegación, pues equivoqué mi localización, pareciéndome hallarme con dirección sur, cuando en efecto sucedía lo contrario. En consecuencia, no tuve otro remedio que enmendar la plana y volví a recorrer lo andado hasta volver nuevamente a caer en igual falta y aunque hice cuanto pude para salir avante, tuve que hacer notables esfuerzos para poder orientarme y la culpa la tenían los malos mapas de México que los compré en los Estados Unidos, que no contenían datos precisos ni indicaban las características del terreno. Ocasionalmente pasé por encima de un ferrocarril de trazado curvo; pero cuando quise mirar mi mapa, encontré que todas las líneas eran de construcción recta. La seguí desde los aires hasta tocar con una estación de regular tamaño cuyo nombre no pude alcanzarlo a pesar de mis reiterados esfuerzos que sin duda no lo habían colocado, por no creerlo necesario.

Ninguno de los lugares por los que pasaba yo en mi aeroplano, correspondía por lo visto a los nombres que exhibían los mapas y pensé que tal vez se los habría cambiado de nombre o que algo particular ocurría conmigo, que no me era posible localizarme en alguna forma.

El New York Times informa sobre la llegada de Charles Lindbergh a México

(Cuando llegué a México se me obsequió con varios mapas hechos en el país que tenían asombrosa precisión con los que fue ya cosa sencilla viajar por el resto del territorio mexicano, con absoluta seguridad como si me encontrara en Estados Unidos).

Ascendí hssta la altura de 12 mil pies.

El monte Toluca es una atalaya del camino

Los ríos seguían su curso con dirección sur, y hacia el este se divisaba un pico de montaña muy alto y hermoso, que capitaneaba a otros picachos de menor elevación en la misma cadena. El terreno que quedaba bajo mis ojos era por demás escarpado y completamente deshabitado.

Pude orientarme fácilmente, gracias a la dirección que llevaban los ríos y me dirigí resuelto hacia el pico, que de acuerdo con el mapa que llevaba, no era otro que el monte Toluca.

Después de una hora llegué a la ciudad más grande que pude observar en el trayecto, después de Tampico. Mi primera diligencia fue dirigirme a la estación ferrocarrilera para mirar el nombre de esa ciudad lo que no fue posible, pero sí leí con claridad el letrero que decía Hotel Toluca , pintado en uno de los edificios cercanos a la estación.

Hallé en el mapa, que Toluca estaba situado a treinta millas al oeste de la ciudad de México. Seguí mi camino y después de pocos minutos más de haber cruzado una pequeña cordillera la hermosa capital se exhibió extensa y radiante a mi vista.

Entonces comprendí que mi equivocación había sido muy grande y que había perdido miserablemente el tiempo, cosa de dos o tres horas, gracias a la imprecisión de los mapas.

Llegué al campo de aviación después de veinte y siete horas quince minutos de vuelo continuado desde el momento en que abandoné el aeródromo Bolling Field, o sea una hora y quince minutos más del tiempo que yo había calculado.

Cuando se generalicen esta clase de viajes será necesario que los nombres de los pueblkos y de las ciudades aparezcan pintados en caracteres visibles en algún lugar prominente. En muchas de las ciudades de los Estados Unidos se está haciendo lo propio para poder servir de guía a más de un piloto que se encuentre de paso por esos lugares luchando con tempestuosas atmósferas.

El Presidente de México y el Embajador de Estados Unidos dan la bienvenida al aviador

De izquierda a derecha, Dwifth Morrow, Embajador de Estados Unidos
en México; Plutarco Elías Calles, Presidente de México; y Charles Lindbergh
Un grupo enorme aguardaba el aterrizaje en el campo de aviación y tan luego como llegué al suelo fue cordialmente saludado pro el general Calles, que como dije antes, me había invitado para que fuera a México, y por el embajador norteamericano Mr. Morrow, en cuya casa me hospedé durante mi corta estadía allí.

A la mañana siguiente, y en compañía de unos cuantos aviadores mexicanos, efectuamos vuelos por encima de la ciudad y sus extramuros.

El campo de aviación de la ciudad de México es excelente a pesar de que los cambios del viento son excesivamente violentos, sin duda porque la capital se encuentra construida en la cuenca e los montes, pues que mudó en proporción a 180 grados en pocos segundos.

Mientras volábamos por encima de la ciudad se me vino a la imaginación del figura del gran Cortés, que tanto tuvo que luchar hasta llegar allá; aunque hoy en el día ya casi nada le queda a esta ciudad de sus antepasados aztecas. Con sus calles anchas y avenidas extensas perfectamente pavimentadas tiene un aire de modernización que se respira en todos lados y parece más bien la obra perfecta de un artista.

Se hace duro creer que esta ciudad se encuentre a 8.000 pies de altura sobre el nivel del mar coas que se puede experimentar tan solo cuando se eleva a regular altura del campo de aviación. El aire es tan enrarecido que hace falta impulsar al aparato con una carrera larga y violenta. Los aviadores mexicanos tienen que luchas con esos obstáculos en sus distintas actividades aéreas, por su constancia y valor son admirables y ensayan vuelos todos los días del año, hasta dominar con habilidad las condiciones adversas que derivan de la topografía del terreno, los montes cercanos, vientos mudables y la elevación.

NUEVO ESPACIO PARA EL COLECCIONISMO DESDE ALCALÁ DE HENARES

Un nuevo espacio filatélico se ha abierto en la red. Se trata del blog de la Asociación de Filatelia y Coleccionismo de Alcalá de Henares, que ha empezado a publicar un buen número de interesantes artículos sobre filatelia, numismática y otros ámbitos del coleccionismo, como los billetes de lotería.

Los colegas de Alcalá de Henares cumplieron en el 2017 cuarenta años de existencia; los celebraron con una exposición filatélica y ahora han querido ampliar su presencia poniendo a disposición de los interesados este espacio virtual.


Después de mantener desde hace tres años una página en facebook, la Asociación de Alcalá de Henares ha resuelto ampliar su presencia en las redes con este blog, que según informan surge gracias al "empeño y trabajo de ... Miguel Ángel Arroyo Ramírez ... de la mano de ... Alberto Delgado Ramos".

Damos la bienvenida a este nuevo espacio que permite profundizar el trabajo de difusión de la filatelia. El blog incluye ya un muy interesante material para los coleccionistas, a quienes les invitamos a visitarlo pulsando el enlace ALCALÁ DE HENARES, o el que hemos colocado con carácter permanente en la columna derecha de este blog.

NUEVO NÚMERO DEL BOLETÍN DE LA COMISIÓN FIP DE ENTEROS POSTALES

La Comisión de Enteros Postales de la Federación Internacional de Filatelia, presidida por Lars Engelbrecht, acaba de poner en circulación el número 17 de su boletín informativo, correspondiente a enero de 2018.

Esta entrega del boletín, que sin duda estará pronto disponible en la web de la Comisión, contiene amplia información de actualidad para los interesados en los enteros postales. 

Noticias sobre la actividad de la Comisión, los informes de los delegados en diversos países (Autralia, China/Taipei, Dinamarca, Eslovenia, Estados Unidos, Japón, Suiza), las últimas publicaciones  y los resultados de las colecciones de esta categoría filatélica en las exposiciones internacionales, permiten tener una visión actualizada y completa de lo que ocurre en el mundo en relación con este importante campo del coleccionismo.

El boletín se completa con dos importantes estudios: uno de Lars Engelbrecht sobre un nuevo descubrimiento relacionado con las tarjetas entero postales danesas y otro del integrante del Grupo Ecuador, Bernie Beston, sobre las diversas cartulinas utilizadas para la impresión de la segunda serie de tarjetas enteros postales del Ecuador, que fuera ya publicado en el número 2 de Medio Real, boletín oficial del Grupo de Estudio Ecuador.

El boletín de la Comisión FIP de enteros postales se publica desde el año 1992 y, a partir de 2013, se ponen en circulación dos número anuales, uno en enero y otro en agosto. Felicitaciones a Lars Engelbrecht por la continuación de este importante trabajo, que permite la difusión del coleccionismo de enteros postales.

LAS VARIEDADES EN LA MONEDA DE 8 ESCUDOS DE 1841

Entre las piezas vendidas en la subasta de Stack's Bowers que reseñamos en nuestra anterior entrega, se incluyeron las dos variedades de la moneda predecimal de oro de ocho escudos, acuñada en 1841.

Al pie del busto que aparece al anverso, entre los pliegues de la túnica, aparece en un caso un triángulo y, en el otro, una letra S acostada.



La primera se vendió en US$ 19.200 y la segunda en US$ 20.400.

Los interesados en más detalles de esta subasta, pueden pulsar AQUÍ.